No creo que este sea ya el momento adecuado en el que deba ocurrir, que como humanidad estemos preparados para ello, pero sí que estamos cerca.
Tampoco afirmo que haya que romper con el pasado y con el pensamiento estético tradicional, aunque pudiera parecer que lo afirmo. No del todo, porque sin ese pasado y su aportación ni siquiera es posible comprender una perspectiva así, en la que el arte se vuelve algo universal y consciente en cada caso particular, por no hablar de la existencia misma de esa situación, de esa conciencia de la existencia del arte y de su papel así entendida, es decir, de la aparición de este texto. Se puede suponer que el ser humano posee la capacidad de crear precisamente para poder ir más allá de lo que ha creado, y la capacidad de ir más allá de lo creado para justificar el surgimiento de esa capacidad suya, adquirida mediante la evolución, para justificarla mediante una evolución ulterior.
Si se siguiera la concepción según la cual la propia "Belleza" no puede captarse en términos conceptuales, porque su esencia es vivirla, experimentarla, lo que como tal no se detiene en concepto alguno, se podría llegar fácilmente a la conclusión de que toda conversación sobre el arte se basa en algo artificial e irreal, en una especie de acuerdo, y es simplemente un "mercado", no distinto de aquel contra el que los místicos se "rebelaban" cuando lo encontraban en lugares sagrados. Pues bien, es algo muy triste que todavía se piense que se puede poseer el arte, "comerciar" con él, no solo en sentido literal, sino también figurado: especular, discutir sobre él en general intercambiando opiniones acerca de él como si fueran una mercancía. Es triste porque precisamente la esencia del arte, como la de la Belleza en general, parece seguir siendo invariablemente la idea desarrollada por Platón de que existe una Verdad superior y oculta que, a través de la Belleza como expresión suya dentro de los límites de nuestra percepción, podemos experimentar en forma de "destellos".
Llevando esta idea más lejos (ya siguiendo a Kant y formulándola a la luz de la hermenéutica), solo podemos experimentar plenamente esa entidad oculta en la relación más personal y subjetiva de uno mismo, a través de la obra, con la Verdad, que, siendo lo Uno y la "Totalidad de Todas las Cosas", no puede ser poseída por aquello que contiene, incluidos los conceptos acerca de ella. Naturalmente, aquí aparece el problema del progreso dialéctico de los juicios. Considero que esto es, por supuesto, muy importante e incluso derriba toda la construcción que he presentado aquí, es decir, prácticamente desecha todo este texto, lo arroja a la papelera; pero solo mientras nos movemos precisamente en las categorías del "mercado de conceptos", es decir, de la diversidad de teorías que no nos son útiles porque surgen del hecho de que diferimos en el grado de conocimiento que tenemos de nosotros mismos, conocimiento que nos proporciona precisamente el arte como nuestra oración y nuestro ritual personales, anteriores a cualquier concepto, los cuales, poseyendo un enorme poder para revelar fenómenos, a la vez los ocultan al abreviar nuestra experiencia de ellos. Me apresuro a explicar que con esto no afirmo que ese progreso dialéctico no sea necesario, pues sin él mi conclusión no sería posible en absoluto, sino que precisamente ese progreso, el fenómeno de la crítica y de las opiniones sobre el arte a lo largo de la historia, ha llevado a su propia degradación. Es una creación que nos sirve precisamente para ir más allá de ella, para elevarnos a un nivel superior de conciencia y, por tanto, de utilización de ese "algo" que llamamos Arte. 
Así pues, a mi juicio, toda la discusión sobre el arte ya solo sirve para "adquirir" apariencias de comprensión de su esencia, lo que en última instancia no nos enriquece interiormente más que la propia apertura a la obra (en el sentido de Gadamer) y la influencia de esa obra en nuestra transformación interior, y, al mismo tiempo, para destruir el propio concepto de arte. Y precisamente por eso sostengo que quizá toda la teoría del arte, todas las ciencias que lo estudian, fueron introducidas en el mundo por la Humanidad para acabar rompiendo con ellas mediante la evolución de la conciencia colectiva de esa misma humanidad, que quizá el arte sea para nosotros una etapa. Por eso el presente texto no es iconoclasta ni está dirigido contra la crítica de arte (puesto que forma parte de ella), ni contra el arte, sino que, a través de él, busca un progreso ulterior, la liberación de la creación humana de la prisión de los conceptos, que, al desdibujarse, simplemente crearon un espacio vacío que la creación intenta ahora llenar, de lo cual es signo este razonamiento. Las ciencias del arte y todos los conceptos acerca de él han enseñado a la humanidad la importancia del poder de la creación hasta tal punto que pronto podremos comenzar a utilizar conscientemente ese poder sin ellas; hoy se derriban a sí mismas, constituyendo una creación fabricada artificialmente por el ser humano, al parecer (aunque no sea posible precisarlo y demostrarlo) para la evolución; son una especie de Gran Concepto, un Metaconcepto gracias al cual nuestra conciencia de la realidad pasa a un "nivel superior". Quizá no se trate solo de la evolución de la especie humana, sino de la realidad misma. En este sentido siguen vigentes las palabras de Gadamer de que el juego juega con nosotros, mientras que el concepto de "simulacro" y de "simulación" de Boudrilard adquiere un significado positivo.

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Traducción del comentario
Creo que no se puede detener el curso de la historia. Que la diversidad del mundo tenderá más bien a profundizarse. Hoy se habla más de cultura visual que de arte, y este concepto es más adecuado para los procesos visuales contemporáneos. Lo que planteas podría llevar más bien a que el arte se disolviera en la vida, con lo que dejaríamos de percibirlo. La dualidad de nuestro mundo, regido por la diferencia, hace pensar que esto tendrá consecuencias tanto positivas como negativas...
Comentario original
Mylśle, że biegu historii nie da sie zatrzyamac. Że rożnorodnośc świata bedzie sie raczej pogłebiac. Dzis mowi sie raczej o kulturze wizualnej, niż o sztuce i to pojecie jest bardziej własciwe dla wspolczesnych wizualnych procesow. To o czym mowisz może spowodowac raczej rozpuszczenie sie sztuki w życiu, przez co przestaniemy ją dostrzegac. Dualnośc naszego świata, ktorym żądzi rożnica, każe myślec, iż bedzie to miało swoje, zarowno pozytywne jak i negatywne konsekwencje...