
El 15.02.2010 a las 16.00, en la calle Spokojna 15, aula 13, tuvo lugar la performance Autoportret zbiorowy. El organismo vivo que es el plano de una pintura se llenó de contenido gracias a varias personas. Como espejo, la pintura reflejó su energía. En consecuencia, surgió una imagen del espíritu de quienes contribuyen al espíritu del lugar en el que aquello se realizó. El plano absorbió sus diferencias, revelando sus semejanzas.
Cada uno de los creadores tenía a su disposición uno o más colores elegidos. La situación tenía carácter abierto y podía participar cualquiera que se encontrara en el lugar y el momento adecuados.
El único objetivo era la creación de verdad. La única limitación, la responsabilidad que surge al tomar conciencia de que la pintura está viva. No existe un objetivo final, se trata de la situación misma.
La pintura está terminada sin cesar. El proceso revela su transformación en el tiempo, representando la transmutación de quienes la crean. La pintura sigue siendo pintada. Aquel día fue llamada a la existencia. La conciencia colectiva reducida a un punto que se convirtió en punto de entrada. En portal. 